Tierra prohibida. Tierra prometida

LUPHO

Respiro brasas que me queman, este aire se reseca.
Me giro hacia Jerusalén, después hacia la Meca.
Lamentos entre lo implacable y lo evitable,
entre lo injusto y lo cruel de esta larga, puta y dura masacre.
Odio en esos niños, angustia en esas madres,
la piedra que se enfrenta con valor a aquellos tanques …
Guerra continua en tierras contiguas, disputas antiguas
que se elongan hasta el presente y son ambiguas.
Da igual lo que interpretes, no se puede asesinar a sangre fría,
dejando desolación tras cada víctima.
La patata caliente pasa de un sitio a otro en un día.
Palestina llora, sufre y desafía.
Y el mundo calla, el poder olvida, caen lágrimas mudas
sobre el Tora y el Corán que mojan la verdad desnuda.
Aires de rencores, se separan con muros …
Contra el resentimiento el cemento nunca pudo.
Los pájaros de acero sin escrúpulos, escupen hierro,
revientan la paz, obligan al destierro.
Crece la rabia tras cada entierro. Quien mata a hierro …
¡a hierro muere!, las banderas arden y huele a terror.
Es la guerra, todo vale y nada vale nada.
Somos lo peor, joder, maldita raza humana.
¿Es tan difícil compartir, saber dar y saber pedir?
¿O es mejor robar, culpar al otro y luego destruir?
Desde Londres o París, desde Berlín o Madrid
se hace la vista gorda a las bombas de los israelíes.
¿Qué plan de paz será esta vez?, no debes de creer
a quien tiene las manos llenas de sangre por interés
únicamente material, terrenal, de posesión.
Poder para otorgar ya retirada y rendición
de un pueblo con tan mala prensa y tan endurecido,
luchando hasta la extenuación por no ser sometido.
Paga el pato ese pobre secuestrado, ejecutado …
Con hijos y mujer, él nunca quiso ser soldado.
Está hundido, encerrado en la sucia ley del talión.
Preguntándose ¿Por qué es el y no su superior?
Una triste oración antes que todo acabe.
Sea quien sea tu dios o aunque no creas
reza para que esto pare, hermano.
La palabra nunca mata, pero si convence,
y hará que nuestros hijos nunca se avergüencen.

A. RAMIREZ

Cazas contra rezos, pólvora contra valor.
¿Acaso toda tierra es vuestra?. ¿Acaso hay alguien inferior? …
Mundo racional, el cual no lo demuestra.
Mundo medicinal, donde todo es dolor.
El color de una bandera ondea en tierras ajenas,
así bombea emoción, genocida Sharón.
A veces me pregunto si vivir merece la pena,
si la ilusión de algo mejor es lo único que nos frena.
Los niños crecen con odio por su territorio,
y aquí todo da igual si no nos falta la cena.
Miramos a otro lado, el tiempo se queda parado …
Somos cómplices por un silencio sin significado.
Un joven lee un folio de una grabación casera,
Pone fin a su vida, dos décadas de ira.
Llegar a inmolarse, ¡que radical!, pero mira …
No hay nada que perder si todo está perdido ya.
Comida familiar en la franja de Gaza,
la tranquilidad se despedaza, bombas que ensordecen.
Menores de edad, son mayoría de las bajas.
Ellos dirán: son milicianos de Hamás.
Qué fácil es matar a quien quieras si todos son presuntos,
de este asunto no se habla en la mesa.
Cambia de tema, hablemos de otra cosa,
cambia de canal que hoy echan Salsa Rosa.
La potencia mundial apoya al bando equivocado,
fácil de comprender si gana pasta por ello.
¿Qué hacer?, si ellos tiene aviones que cortan viento,
y tu en tu cielo solo tienes buitres hambrientos.
Negociación de paz es acuerdo de guerra.
Una madre grita al cielo a sus dos hijos hoy entierra …
En un puño tiene arena, simboliza: “¡Esta es mi tierra!”.
Y piensa que querrá de ella esta vida perra.
650 Kilómetros de hormigón armado,
no para un corazón armado de odio …
solo es un obstáculo de un nuevo episodio
de una obra inconclusa que tiene sangre en sus folios
El pueblo llora con rabia, el viento grita: “¡Libertad!”
Si dios existe, está atareado, mira a otro lugar …
La destrucción del hombre hoy es cualidad innata
y somos máquinas perfectas, perfectas para ¡MATAR!.

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