Cargando tinta

Lupho

Apuro este último White Label con un Ginger Ale
mientras preparo algo de cena y reviso mis mails,
hoy discutió el mundo conmigo, soy su alumno con castigo,
libre sigo, aunque me quede aquí, de frente a la pared.
Con esta agónica rutina aun tengo tiempo de reirme
del mañana y del futuro esperando el fin de semana,
y vino, ¡que no falte!, que bien me sienta la sangre de Cristo,
con media barra de pan y un plato de pisto.
Si la hipoteca sube o si me arruino es secundario,
el plan es ser feliz, aunque me cague en el banco a diario,
y vivir sin pensar, olvidandome del tic-tac,
llevando mis pintas, sigo aquí cargando tinta.
Al tajo y olvidar, seguir, que para eso estamos,
los años no se venden y aun así se pagan caros.
Confuso hidalgo pierde el trote en su caballo,
me queda el tropel, el desorden, aun contando fallos,
y una conversación que mantener aunque sea solo,
no por loco, si por solo aunque por poco, algo son.
Barro mi conclusión en ocasiones y me baño en ron,
aprendiendo del espejo, empapado en vapor.
Mimo mis versos como a un niño, el que fuí que a veces soy
y siento el guiño del pasado torturando el hoy,
inquisidor de lo que sueño, condenado a despertarme
una y otra vez, aun así no busco quien me salve.
Que ya me apaño yo solito, bien por voz, bien por escrito,
te traigo el Rap así, como un brandy bien cargadito,
cada tácito momento esconde un son, un pálpito,
hay quien huele una mierda y finge sentir beneplácito.
Anda y que os den!, que no me cambio de calzones hoy,
que disfruteis!, tu me judgas por este aspecto y yo
por tu intelecto buey, dicho es decreto ley,
respetar siempre buenas personas, nunca falsos reys.
Me pongo el cuero y salgo, llueve, vaya mierda!
encima es Jueves, debo tornar lo malo a bien, lo grave a leve,
¿quien debe esperarme hoy?, si no quedé con nadie, bueno…
tal vez la barra espera que la cuente los detalles
de este sucio aire y del momento que nos une,
del fluir de las calles, el miedo y su perfume,
del charco que gruñe y escupe al ser pisoteado, pues
todo depende del cristal con el que se ha mirado.
Admiro así hasta el rincón más frío y triste,
admiro perderme por la ciudad, jugando al despiste.
¿Quien me desviste de esta forma de sentir, o de pensar,
o de tomarme mi vida como un buen chiste?.
Estoy despreocupado, pero preocupado por el pero
de girar tan rápido y a veces caer al suelo,
que no lo espero, mas lo encajo, saco pecho, no me rajo,
para este mal de ojos tengo ya más de un colgajo.
Ya más de un ciclo medio, juego en modo experto,
el verso hace de araña, la envidia de pobre insecto,
que en la maraña de esta tela quedan los poetas, no los heroes,
los peores monstruos se los traga el folio, creeme.
Un mal trago se esconde tras estas palabras, soy honesto
solo con los honestos que hablan a la cara y
cada cual con su honestidad y su conciencia, y
cada cual con su vanidad y sus creencias.
Si cambia todo así tan rapido habrá que ser cauto
en guardarse las espaldas contra la furia del llanto,
de vez en cuando sacar a la rabia de paseo, así,
que la de el fresco mientras tanto se pasa el mosqueo.
Al menos que las frases se ordenen dentro del caos,
saludar al vecindario con un vigoroso, Chao!,
ayudar al transehunte anciano a cruzar esa calle,
ver movimiento, la ciudad, sentirme como nadie.
La cerveza sabe a gloria, hoy evasión o victoria o
quedarme con un pedo de aupa contando historias,
¿borracho yo?… Tururu!, llamame por mi nombre,
no bebo por sentirme mejor sino por costumbre.
Cabeza alta, serio rostro y andar quejicoso,
de mal en mal, de bar en bar, en tascas soy el oso.
Verdugo de la soledad frente a un vaso de tubo,
vivo, exprimo los dias y de noche me bebo el jugo.

A. Ramírez

Estoy confuso pienso que comportamiento debo seguir,
si no se los años que me quedan por vivir.
Seguir en este trabajo, montar mi propio negocio,
disfrutar más del ocio o mandar todo al carajo.
Ahora vivimos solos, ser adulto es lo que tiene,
aunque estes siempre con tus padres, notaras su ausencia,
creeme, recuerdo la infancia, todo lo bueno termina,
los veranos eran tan largos como la muralla china.
La rutina es la toxina de esta sociedad y encima
nos creemos los mejores cuando el mundo está en ruinas.
Que feo es el vecino y no usamos nuestro espejo, o
que viejo es ese pavo y te enseño a ti en el colegio.
Las bolsas de la compra parecen sacos de clavos y
te dejan marcas rojas del peso en las manos.
El volumen de la música siempre está algo subido,
a saber que dicen de mi cuando hacen junta de vecinos.
Los años pasan más rápidos cuanto más tienes, ¿te has fijado?
es algo que desde siempre me ha tenido obsesionado.
La bola de cristal sirve de adorno y poco más,
las oraciones es gastar saliva en un quizas.
Hacemos planes para el Lunes, pero hoy es Martes,
nada tenemos, nada damos, solo estamos de prestado,
hacemos guerra por la paz, aquel que se desmarque
¿que es más facil que admitir que te has equivocado?.
Mi hipocondría hace que piense que puedo tener un súbito,
y cada vez que me despierto pienso que es el último,
esto hace que nunca diga que estoy del todo bien,
y mi despedida favorita sea Carpe Diem.
Al bar que va la gente, es al bar que se llena
y aunque sea una “henna”, te sientes dentro del sistema.
Paso de ser esclavo, me voy a otro lado,
me voy a un sitio abandonado a beber con Gustavo.
El mundo sigue dando vueltas sin sentido
y la peña mientras charla de futbol, es vomitivo,
no quieren respuestas, no quieren abrazos ni besos,
si algo malo les ocurre Dios está para eso…
A veces cambiaría mi Reino por un cigarro,
despues de encenderlo digo: ¡Para que coño fumo!
pongo en balanza cualquier suceso diario,
y es que soy Libra, me rallo por todo y lo asumo.
En ocasiones me miran como al mago que hace un truco,
y preguntan: Entonces tu ¿cantas en un grupo?…
siempre me quedo en blanco joder como resumirte,
ULTIMATUM es mi guinda, sin mi guinda estoy triste.
No lo entiendo, no entiendo nada, mierda,
currar hasta jubuilarte, no hay quien lo entienda,
esto es más cansino que la puta teletienda,
y quiero salir corriendo gritando algo que os ofenda.
Cumplo autocondena en persianas semibajadas,
no hay mundo más allá de las paredes de mi casa,
ideas me acorralan deseando ser plasmadas,
las escribo en soledad, despues las escucha la masa.
Hoy las palabras lloran, se sienten inofensivas,
quedando sustituidas por maneras que creen más efectivas,
como los golpes, que no te importe…
Tu tienes el poder de juntar letras que hacen cortes.
Cuando llueve como Matrix veo mensajes que caen,
miro al cielo, abro los brazos, que gustazo… ¿que dirán?
Quizas sean las lágrimas que no soltamos,
caen muriendo en el afán de que seamos más humanos.
Cara y cruz de ser jóvenes, recibimos las órdenes,
a cambio de un sueldo que no da para el mes.
No están acordes los precios de la urbe,
acabaremos todos en el barril de Diógenes.
Atmosfera sucia, solo somos presas,
no esperes un halago si no es tuya la empresa,
los supermercados no tienen ventanas que den afuera,
date prisa y compra como una fiera.
Así acaba esta canción, asi acaba la vida,
un signo de interrogación, así, como un suicida.
Rompe lo establecido, hay maneras distintas,
nosotros aportamos un grano cargando tinta.

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